18 de febrero de 2026
Lo que comenzó como un gesto de cariño terminó en una odisea médica de meses. La menor de edad, oriunda de San Lorenzo, convivió con el objeto extraño en su bronquio desde diciembre, comentan desde el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram).

El Ministerio de Salud procedió una vez más a “desnudar un santo para vestir a otro”, tras desmontar la Torre de Broncoscopía del Incan, para trasladarla al Ineram, supuestamente, para darle “mejor utilidad”. El traslado del equipo deja desamparados a pacientes con cáncer, denuncian médicos. La autorización está firmada por el viceministro de Salud, Saúl Recalde, y la ministra, María Teresa Barán.

En el Día del Médico, profesionales del Ineram denunciaron nuevamente carencias en la institución. Según revelaron, durante una cirugía de emergencia no contaban con un esternótomo y que, tras meses de pedidos, el Ministerio de Salud les remitió un serrucho de ferretería como reemplazo del equipo especializado.

Mientras el gobierno de Santiago Peña avala todo tipo de despilfarros desde Itaipú, premiando a las ONGs “amigas” como CEAMSO con un programa de US$ 850.000, tres emblemáticos hospitales públicos claman la falta de medicamentos, alimentos y hasta fondos para cirugías pediátricas. El mandatario suele hacerse el “indignado” para luego desaparecer.
Por si aún hacía falta mostrarlo, el drama sanitario del país ha quedado bien reflejado en el crudo testimonio del doctor Carlos Morínigo, exministro de Salud Pública y Bienestar Social y exgerente de Salud del IPS, que hoy presta servicios en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram). La magra alimentación y hasta la falta de ella que sufrirían los pacientes son conmovedoras. Según dijo el citado médico, ellos necesitan proteínas, pero no hay leche y la comida que reciben suele ser lamentable. Comprensiblemente indignado, el médico reclamó que los pacientes sean tratados con respeto y que tengan un sustento digno. También dio a entender que, a veces, el personal hospitalario aporta para la compra de insumos. Como la salud pública es cuestión de todos, su defensa exige la participación ciudadana, mediante la denuncia firme y sostenida de sus precariedades, para que las respectivas autoridades no sigan burlándose de quienes los mantienen con los impuestos que pagan.

El diputado Adrián “Billy” Vaesken (PLRA) solicitó a la Comisión de Cuentas y Control a que convoque al doctor Carlos Morínigo, quien denunció falta de insumos básicos y alimentación precaria para pacientes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram). La plata alcanza, si se usa bien, dijo el liberal.