17 de enero de 2026

Mientras el gobierno de Santiago Peña avala todo tipo de despilfarros desde Itaipú, premiando a las ONGs “amigas” como CEAMSO con un programa de US$ 850.000, tres emblemáticos hospitales públicos claman la falta de medicamentos, alimentos y hasta fondos para cirugías pediátricas. El mandatario suele hacerse el “indignado” para luego desaparecer.
Por si aún hacía falta mostrarlo, el drama sanitario del país ha quedado bien reflejado en el crudo testimonio del doctor Carlos Morínigo, exministro de Salud Pública y Bienestar Social y exgerente de Salud del IPS, que hoy presta servicios en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram). La magra alimentación y hasta la falta de ella que sufrirían los pacientes son conmovedoras. Según dijo el citado médico, ellos necesitan proteínas, pero no hay leche y la comida que reciben suele ser lamentable. Comprensiblemente indignado, el médico reclamó que los pacientes sean tratados con respeto y que tengan un sustento digno. También dio a entender que, a veces, el personal hospitalario aporta para la compra de insumos. Como la salud pública es cuestión de todos, su defensa exige la participación ciudadana, mediante la denuncia firme y sostenida de sus precariedades, para que las respectivas autoridades no sigan burlándose de quienes los mantienen con los impuestos que pagan.

El diputado Adrián “Billy” Vaesken (PLRA) solicitó a la Comisión de Cuentas y Control a que convoque al doctor Carlos Morínigo, quien denunció falta de insumos básicos y alimentación precaria para pacientes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias y del Ambiente (Ineram). La plata alcanza, si se usa bien, dijo el liberal.

El Ineram no cuenta actualmente con leche para alimentar a sus pacientes, según denunció en redes el médico y exministro de Salud de la era Cartes, Carlos Morínigo. En un posteo en sus redes sociales expuso además la dura realidad asistencial que enfrentan por la falta de recursos y reclamó una “alimentación digna” para los enfermos, muchos de ellos en situación de vulnerabilidad.