11 de enero de 2026

En setiembre del 2025, seis psiquiatras renunciaron al Centro de Especialidades de Salud Integral del IPS, lo que derivó en largas esperas de pacientes por consultar, y en turnos derivados hasta abril de este año. Según la previsional, recién en diciembre pudieron cubrir los especialistas faltantes. Aguardan regularizar las consultas este mes.

Los registros mensuales de trabajadores a tiempo parcial cotizantes al Régimen General del Instituto de Previsión Social (IPS) muestran una evolución contenida entre 2022 y 2024, seguida por un abrupto salto en 2025, que marca un claro quiebre en la dinámica de esta modalidad laboral.

El Centro de Rehabilitación Especializado de Atención y Apoyo a los Adultos Mayores del IPS, ubicado en San Bernardino, sigue sin habilitar las residencias para este sector. Actualmente, apenas funciona como un centro de actividades, bajo el programa “clubes de vida plena”. Usuarios también lamentan que pese a las altas temperaturas, los equipos de aire acondicionado no funcionan en un 100% y la piscina no puede utilizarse por falta de mantenimiento.

La evolución de los trabajadores cotizantes al Régimen General del Instituto de Previsión Social (IPS) muestra una expansión sostenida del empleo formal privado en Paraguay durante el período 2022–2025. Los datos mensuales del Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) evidencian no solo un aumento en términos absolutos, sino también una mejora relativa consistente, lo que refuerza la señal de formalización del mercado laboral en un contexto de crecimiento económico y mayor dinamismo de la actividad privada.
Entre las ideas que se escuchan sobre cómo proteger y cómo mejorar el rendimiento de los fondos del Instituto de Previsión Social, la de crear un “Banco del IPS” con “perfil social y productivo” es la más disparatada y peligrosa de todas. Si el IPS es un antro de corrupción, ineficiencia, privilegios indebidos, manejo político, despilfarro y descarado clientelismo así como está, asusta solo imaginar lo que ocurriría si tuviera un banco con la potestad de prestar a terceros el dinero de los aportantes a criterio de directores nombrados por el poder de turno.