28 de febrero de 2026
El Instituto de Previsión Social (IPS) se encuentra en una encrucijada histórica que no admite dilaciones para enfrentar la situación crítica y plantear cambios fundamentales. Sin embargo, el debate público suele quedar atrapado en la denuncia de la ineficiencia, la falta de insumos o la corrupción de turno, perdiendo de vista la causa raíz de estos males: una arquitectura institucional agotada.

Para mañana se espera al presidente del IPS, Jorge Brítez, en el Congreso Nacional para que rinda cuentas sobre la serie de irregularidades que pesan sobre su gestión. “A esta audiencia nos convoca la muerte, la desesperanza, la corrupción”, apuntó al respecto la diputada Rocío Vallejo.

La caída del sistema informático del IPS atrasó 20 años la calidad de sus servicios, dijo el director médico del Hospital Central. Pese a haber sido restablecido, siguen las intermitencias. Investigan fallas de prevención que no evitaron el sobrecalentamiento de los conductores.

La DNCP dio luz verde a los contratos por US$ 23 millones del IPS para el servicio de lavado con provisión de sábanas, ignorando que el MSP paga montos más bajos por el mismo producto. El respaldo llega pese a que Salud Pública confirmó ayer que el Consorcio Dylav (Juan Carlos Pettengill) –beneficiado por ambas instituciones– incumple parte del compromiso contractual en el Hospital de Coronel Oviedo.


La Comisión Permanente del Congreso Nacional remitió su “invitación” al presidente del Instituto de Previsión Social, Jorge Brítez, para que comparezca la próxima semana para dar explicaciones sobre supuestas irregularidades en su gestión, entre ellas una cuestionada licitación para la compra de sábanas y un servicio de lavandería con un monto sospechosamente alto.