13 de marzo de 2026

Tener los labios agrietados “todo el año” se ha vuelto casi normal: se aplica bálsamo una y otra vez, se toma más agua y, aun así, la tirantez y las grietas regresan. El problema es que los labios no se comportan como el resto de la piel y, en muchos casos, lo que parece simple resequedad es una irritación persistente o una enfermedad inflamatoria.