2 de marzo de 2026

La “luz azul” se volvió una sospechosa habitual desde que las pantallas dominaron el trabajo, el ocio y la escuela. En el mercado, los lentes con filtro prometen reducir cansancio visual, mejorar el sueño e incluso proteger la retina. Pero la evidencia científica pinta un cuadro más matizado: hay efectos reales, aunque no siempre en la dirección ni con la magnitud que sugieren los anuncios.


