9 de enero de 2026

En las playas de Santa Catarina, Río de Janeiro, Salvador o Recife, el grito se repite con cadencia inconfundible: “¡Olha o milhooo!”. Del carrito humeante salen mazorcas hinchadas, brillantes de manteca y sal, que se comen a pie de arena y mar. Lograr ese mismo “milho verde” en una cocina doméstica, lejos del Atlántico, parece casi imposible. Pero no lo es: el truco está en los detalles.

El sector agropecuario sigue siendo el pilar del comercio exterior paraguayo. Representa el 75% de todas las exportaciones del país hasta septiembre de 2025, mientras los 4 principales granos representan el 34% de los ingresos totales de divisas al país, según datos de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

El maíz paraguayo generó US$ 384 millones en divisas entre junio y septiembre, tras triplicar las exportaciones frente al mismo periodo del año anterior, según el informe de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).

El maíz paraguayo podría registrar uno de sus mejores desempeños en toneladas producidas este año, mientras las exportaciones mantienen un ritmo firme. Las estimaciones indican una buena zafriña, al mismo tiempo que crece la instalación de industrias de etanol, que podrían requerir un mayor volumen de granos en el mercado interno.

En la Unión de Gremios de la Producción (UGP) destacan los indicadores macroeconómicos del Paraguay, advierten empero que la falta de eficiencia en la infraestructura, así como la burocracia frenan la expansión de la producción agrícola y el aprovechamiento de mercados como Brasil.