El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, opinó ayer en Pilar que el paraguayo “tiene que sacarse ese espíritu derrotista”, porque el Paraguay “no está para perder nada”.
María Edith Bordón contó que su marido Antonio Debernardi había sospechado de la filtración de información de su propia casa a favor de los secuestradores a través de Marina Arrom, hermana de Juan, y que llegó a colocar cámaras dentro de su casa.