28 de enero de 2026

Durante años, la conversación sobre orgasmos se centró en técnicas físicas, juguetes o posturas. Pero en consultas de sexología y talleres de bienestar sexual, otra herramienta empieza a ganar protagonismo: la respiración consciente y la meditación.

En un mundo lleno de rutinas agobiantes y distracciones constantes, los días santos, aunque tradicionalmente asociados con prácticas religiosas, ofrecen una valiosa oportunidad para la introspección y la reflexión personal, independientemente de las creencias espirituales de cada individuo.

MADRID. En el viaje homérico que el actor español Pedro Alonso emprendió tras el pelotazo de “La casa de papel” aparecen chamanes y peyote, curanderos y ayahuasca, hielo y agua. Y la espiritualidad, el miedo y la vida porque el documental que acaba de estrenar es una odisea en busca de una forma de reconectar(nos) con el mundo.

La filosofía estoica, fundada en la antigua Grecia, ha capturado la atención de millones por su enfoque único hacia la vida, que enfatiza la razón, la lógica y la aceptación. En el mundo moderno, la meditación estoica emerge como una herramienta poderosa para manejar el estrés, encontrar claridad y vivir una vida más equilibrada.

Amarse a uno mismo de manera incondicional es el camino para experimentar bienestar interno, silencio, liberar el estrés, y tomar decisiones que ayudan a crecer, desde el empoderamiento que la vida moderna nos exige y a la vez superar comportamientos autodestructivos, y mejorar las relaciones con uno mismo y los demás, lo que, en definitiva, es ser más felices.