1 de mayo de 2026

La defensa del exministro de Obras Públicas y Comunicaciones Arnoldo Wiens, imputado por supuesta lesión de confianza en el caso metrobús, cuestionó el urgimiento presentado por el Ministerio Público a la Cámara de Apelaciones. En el escrito presentado ayer el equipo de investigadores solicitó que se resuelva la recusación del juez de Garantías de la causa, sin embargo, el tribunal de alzada que debe analizar el recurso ni siquiera se ha integrado, debido a inhibiciones de varios camaristas.

El ex ministro del MOPC, Arnoldo Wiens Durksen, rechazó la confirmación de los fiscales Yeimy Adle, Giovanni Grisetti y Nathalia Silva al frente de la causa metrobús, al señalar que perdieron la confianza en los mismos. Este equipo fiscal lo imputó, pero el juzgado de garantía devolvió el escrito fiscal por considerarlo deficiente.

La defensa del exministro Arnoldo Wiens recusó al equipo de fiscales que investiga el caso metrobús. El escrito presentado ante la Fiscalía Adjunta recordó que Nathalia Silva, que actualmente forma parte del grupo de investigación, ya tuvo el expediente en 2018 sin impulsar diligencias sustanciales.
El Partido Colorado lleva décadas gobernando Paraguay con puño de hierro y, paradójicamente, con puños cerrados entre sí. Casi 70 años ininterrumpidos –salvo el breve paréntesis de Lugo– y el resultado es el mismo: un país que avanza a paso de tortuga mientras sus líderes se enzarzan en peleas de egos, facciones y revanchismos que parecen no tener fin.
Cuando en una competencia política queremos saber quién va a la cabeza, tenemos que acudir a una encuestadora enteramente fiable: el cartismo. Si sus fiscales abren investigación contra alguien, este alguien es el que está en la punta. Esa encuesta, gracias a sus métodos, ahora nos confirma que Arnoldo Wiens tiene la preferencia mayoritaria para las próximas generales.
La Justicia paraguaya, en su manejo del caso Metrobús, ofreció en las últimas semanas un espectáculo que parece sacado de un restaurante con un “menú a la carta” donde, dependiendo del comensal, el mismo plato principal cambia radicalmente de sabor, y tal vez de precio. Mientras un exministro de Obras Públicas recibe un pedido de sobreseimiento definitivo por parte de la fiscalía, otro es imputado por hechos que, en teoría, forman parte del mismo expediente fallido. La comparación entre el intento de desvinculación de Ramón Jiménez Gaona y el procesamiento de Arnoldo Wiens desnuda, una vez más, las sospechas de selectividad, influencias políticas y doble vara que carcomen la credibilidad del sistema judicial y socaban el Estado de derecho. Un sistema donde la toga parece ajustarse al color político del momento no es justicia; es un menú privilegiado donde unos comen gratis y otros pagan la cuenta completa. Y cuando la justicia se sirve a la carta, el único plato que queda para la sociedad es la frustración.