28 de enero de 2026

Durante casi dos semanas de enero, un grupo de músicos paraguayos formó parte de la 43ª edición de la Oficina de Música de Curitiba, una de las instancias de formación musical más relevantes de América Latina. Entre clases intensivas, conciertos y encuentros con artistas de toda la región, la experiencia se convirtió en un espacio de aprendizaje, intercambio y proyección internacional para jóvenes intérpretes y profesionales vinculados a la escena musical del país.



Invierno del 92, Mi Sueño Póstumo, Suspiria son algunas de las principales bandas que beben de la tradición del shoegaze, ese melancólico subgénero del rock alternativo que llenó de sonido distorsionado y voces oscuras a volumen abrumador los duros inicios de los 90 y que hoy, en un escenario de crisis global y ante un porvenir incierto, resurge en Paraguay y en el mundo.


Irónicamente, varios de los que ahora glorifican a Flores son los mismos que lo combatieron. Lo odian por comunista, ateo y contrario a la «Paz y Progreso» de Stroessner: paz de los sepulcros y progreso de los siervos del dictador.