19 de enero de 2026
La Organización Paraguaya de Cooperación Intermunicipal (Opaci), que no reúne a todas las municipalidades por estar constituida voluntariamente, es una entidad regida por el Derecho Privado, según sus propios estatutos. Empero, goza del aberrante privilegio de gestionar dinero público sin rendir cuentas, quedándose, entre otras cosas, con 10.000 guaraníes por la expedición y renovación anual de cada permiso de conducir, cuya base de datos administra a nivel nacional, desde la década de 1960. Recauda millonarios montos cuyos destinos se desconocen. Pese a tales deplorables antecedentes, la privilegiada ONG, dirigida en su momento por el clan del senador Basilio “Bachi” Núñez (ANR, cartista), sigue contando con el firme apoyo de la mayoría parlamentaria oficialista. Es inconcebible que intervenga directamente en la implementación de políticas públicas, cobrando dinero.

