23 de enero de 2026

En los talleres de sexualidad para mayores, una palabra destaca: tantra. Pero lo que muchos imaginan —acrobacias imposibles, cantos esotéricos, exigencias de flexibilidad casi olímpica— poco tiene que ver con lo que hoy se propone a las parejas de larga duración que rondan los 60, 70 o más años.

Cuando una relación entra en piloto automático o atraviesa una crisis, muchos piensan en viajar “para despejar la mente”. Pero en los últimos años ha surgido una tendencia más precisa: elegir destinos pensados específicamente para trabajar la relación, ya sea para reavivar la pasión, mejorar la comunicación o enfrentar un conflicto profundo. ¿Cuáles son los sitios ideales para esto?


Viajar en pareja suele venderse como sinónimo de atardeceres perfectos, fotos de postal y cenas a la luz de las velas. Sin embargo, una de las principales fuentes de tensión en esas escapadas soñadas no tiene nada de cinematográfica: el dinero.

Mientras los árboles se llenan de luces y las listas de regalos se acumulan, hay un tema que rara vez entra en la conversación navideña: el deseo sexual. Las Fiestas suelen venir cargadas de mandatos familiares, balances de fin de año y cierto cansancio colectivo. Pero también pueden ser una oportunidad para revisar cómo se vive la intimidad en pareja y qué hábitos vale la pena sumar —o dejar atrás— antes de brindar.

El ideal del amor romántico se cuestiona: investigaciones demuestran que mantener espacios individuales en las relaciones no solo afianza la conexión, sino que es clave para la satisfacción y el bienestar emocional.