22 de marzo de 2026

La Municipalidad de Asunción anunció el inminente regreso de la Línea 16-2 del transporte público. Volvería a operar desde de la próxima semana, con un itinerario enfocado inicialmente en la zona de Campo Grande, ante la alta demanda de usuarios.

La empresa La Unión S.R.L. suspendió el servicio de la Línea 16-2, que conectaba Tacumbú hasta Loma Pytã y atravesaba toda la capital. La medida deja a cientos de pasajeros sin transporte. Según el concejal Callizo, esta situación era algo que la Municipalidad ya sabía y “Nenecho” no tomó las medidas para mejorar el servicio.
El viejo drama del transporte público de pasajeros en la Gran Asunción persiste, sin que su conclusión esté a la vista. El último capítulo de esta penosa historia se inició el 24 de julio de este año, cuando el Poder Ejecutivo presentó al Senado el proyecto de ley que fija “la rectoría sobre el transporte terrestre” y modifica y amplía la ley “que regula el Sistema Nacional de Transporte y crea la Dirección Nacional de Transporte (Dinatran) y la Secretaría Metropolitana de Transporte (SMT), relativas al servicio de transporte público metropolitano de pasajeros”. El proyecto generó numerosas posiciones encontradas, mientras su estudio avanza a paso de tortuga, como si las autoridades del Gobierno y los legisladores no quisieran meterse en camisa de once varas. Ya pasó demasiado tiempo. Es necesario apurar los pasos para que cuanto antes se busque poner fin al suplicio de los usuarios.


Aunque el proyecto de reforma del transporte público incluye por primera vez a los pasajeros en un consejo asesor multisectorial, sus opiniones no serán vinculantes. Opama advierte que, sin poder real de decisión ni un plan operativo y de financiación claros, la participación ciudadana corre el riesgo de quedar solo en el papel.
Los chantajistas consuetudinarios del Centro de Empresarios del Transporte de Pasajeros del Área Metropolitana (Cetrapam) no están dispuestos a abandonar su odiosa práctica. Como ya lo había insinuado su presidente, César Ruiz Díaz, al mentar hace unos días un “paro natural”, han vuelto a la carga anunciando uno artificial de 72 horas, a partir del próximo 21 de julio. Exigen, entre otras cosas, el pago inmediato de los subsidios correspondientes a mayo y junio, mientras el Gobierno asegura que está al día. Entonces, alguien miente en este culebrón. La problemática del transporte público en la Gran Asunción debe abordarse con la seriedad debida, fuera del confuso tira y afloja verbal acostumbrado. El modelo actual ya está agotado por culpa de unos “empresarios” despiadados y de unos gobiernos inoperantes que han venido tolerando sus notorias inconductas.