22 de enero de 2026

¿Cuántas palabras entiende de verdad tu perro cuando le decís “vení”, “sentate” o “paseo”? La ciencia empieza a tener una respuesta más precisa y los resultados son más impresionantes de lo que muchos imaginarían… y menos espectaculares de lo que prometen algunos vídeos virales.


Si mirás de cerca la nariz de tu perro, verás algo más que un hocico húmedo y frío. Las pequeñas líneas, surcos y puntitos que la cubren forman un dibujo que no se repite en ningún otro animal. Igual que pasa con nuestras huellas dactilares, la nariz de cada perro es única.

Durante décadas, en muchas casas se veía un perro al fondo del terreno, atado o encerrado, y este ladraba a todo lo que pasaba. No entraba a la casa, casi no salía a la calle y su única “función” era avisar si alguien se acercaba. Ese “perro de patio” comienza a verse hoy como una costumbre vieja y difícil de sostener.

Los parques con perros que salen a pasear se han multiplicado en las grandes ciudades y, con ellos, también las escenas de tensión: perros que se pelean, dueños distraídos con el celular, discusiones por correas o por pelotas ajenas. Lo que para muchos es un oasis urbano puede convertirse en foco de conflicto cuando falta una mínima “etiqueta de parque”.