12 de febrero de 2026

Compacto, blanco con manchas, mirada vivísima. El Jack Russell Terrier cabe en brazos, pero rara vez “cabe” en una agenda tranquila. Quien lo elige pensando en un perro pequeño y fácil suele descubrir, en pocas semanas, que en realidad está conviviendo con un atleta: rápido, terco, inteligente y con un motor que parece no apagarse nunca.

Las altas temperaturas generan preocupación por el bienestar de nuestras mascotas. Es primordial adoptar medidas preventivas contra los golpes de calor en animales domésticos, dadas las diferencias fisiológicas entre humanos, perros y gatos en la regulación de la temperatura corporal.

Las “garras encarnadas” —uñas que crecen en exceso y terminan clavándose en la piel— son un problema frecuente y, a menudo, subestimado en perros y gatos. Puede empezar como una molestia leve, pero si pasa inadvertido puede derivar en heridas abiertas, dolor intenso y hasta infecciones profundas que comprometen el tejido del dedo.


La idea de sumar otro perro al hogar suele nacer de una preocupación genuina: evitar que el animal “se sienta solo” o darle compañía. Pero la convivencia canina no siempre es la solución —y, en algunos casos, puede convertirse en una fuente de estrés—.