24 de febrero de 2026

Un día el perro sube al sofá y recibe caricias; al siguiente, un reto. El gato aprende que la mesa “está prohibida”, pero a veces hay premio si se acerca. Estas escenas cotidianas parecen inofensivas, pero para muchas mascotas la falta de coherencia humana no es un detalle: es una fuente de confusión y, en algunos casos, de estrés.