14 de enero de 2026

Los perros se han adaptado a vivir entre ruidos constantes, horarios cambiantes y espacios reducidos. Pero esa “vida moderna” también tiene un impacto silencioso: cada vez más veterinarios y etólogos reciben consultas por perros que no descansan bien, muestran irritabilidad o parecen “siempre encendidos”.

Un nuevo estudio revela que un selecto grupo de perros “superdotados” puede aprender nombres de juguetes al escuchar conversaciones ajenas, similar a los niños de 18 meses. Hallazgos sorprendentes retan nuestras percepciones sobre la cognición canina y humana.

Cuando las temperaturas se disparan, el aire acondicionado se convierte en un refugio tanto para humanos como para animales. Sin embargo, ese alivio puede esconder un riesgo poco conocido para perros y gatos: el llamado “choque térmico”, es decir, el cambio brusco de temperatura entre un interior muy frío y un exterior abrasador.


Hoy no es raro ver jóvenes que hablan de “mi hijo” mientras señalan a un perro con pañuelo al cuello, juguetes de diseñador y servicio de guardería canina. Lo que hace una década sonaba a chiste hoy es un fenómeno demográfico, económico y cultural: la generación de los “perrhijos”.