1 de marzo de 2026

El Día Mundial de la Salud Sexual, cada 4 de septiembre, redefine el bienestar. No se trata solo de ausencia de enfermedad, sino de disfrutar la sexualidad con autonomía, inclusividad y respeto, reivindicando derechos fundamentales en la salud y la vida cotidiana.

El microbioma vaginal, una compleja comunidad de microorganismos, desempeña un papel crucial en la salud sexual. Estudios recientes revelan cómo su equilibrio afecta el pH, la lubricación y la susceptibilidad a infecciones, resaltando su importancia en el bienestar femenino.


Desde una hamburguesa hasta una torta cremosa, comer grasas activa circuitos de placer en el cerebro. La neuroquímica explica por qué nos resultan tan irresistibles y cómo el cuerpo recompensa su consumo como si se tratara de una necesidad biológica.

La revolución sexual no vino solo del feminismo: el movimiento LGBTQ+ también ha transformado cómo entendemos el deseo y el placer. Su impacto se siente incluso en relaciones heterosexuales, donde muchas mujeres están empezando a cuestionar guiones antiguos y buscar más satisfacción.