24 de febrero de 2026

En la costa norte de Perú, donde el desierto se encuentra con el océano, Chicama se convirtió en una palabra clave para surfistas de todo el mundo. No por un mito ni por una moda, sino por una condición rara: aquí rompe una de las olas más largas del planeta. Viajar hasta este rincón cercano a Trujillo es, para muchos, una travesía con ritmo propio —de marea, de viento y de sal— que se vive dentro y fuera del agua.

Entre selva, arena dorada y atardeceres casi hipnóticos, Santa Teresa se ganó un lugar en el mapa del surf mundial. En la costa oeste de la Península de Nicoya, sobre el Pacífico de Costa Rica, este antiguo pueblo de pescadores se convirtió en refugio de viajeros que llegan con una misma idea en mente: subirse por primera vez a una tabla y dejar que la ola haga el resto.



La belleza de las playas siempre ha sido un tema de disputa para los amantes del mar y los destinos paradisíacos. Sudamérica y el Caribe son dos regiones reconocidas por ofrecer experiencias únicas y diversas para los turistas que buscan disfrutar de la costa. ¿Cuál elegir?

A orillas del Atlántico, en el extremo oriental de República Dominicana, Playa Bávaro despliega una franja interminable de arena blanca, mar turquesa y palmeras inclinadas sobre la orilla. Es uno de los grandes símbolos del Caribe, territorio de resorts all‑inclusive, pero también puerta de entrada a arrecifes de coral, paseos en catamarán y días que transcurren entre la hamaca, la música y el rumor constante de las olas.