24 de febrero de 2026

Con más de un siglo de trayectoria en la ganadería bovina, el apellido Llano ha sido históricamente sinónimo de calidad, genética y visión productiva en Paraguay. Esa misma raíz evolucionó hacia un nuevo paradigma: la transformación eficiente de granos en proteína animal de alto valor agregado.

Con el PND 2030 entrando en su tramo final y la hoja de ruta hacia 2050 en construcción, Paraguay llega a 2026 con tareas pendientes que ya no admiten maquillaje: convertir presupuesto en palanca productiva, aprovechar la ventaja energética con destino medible, acelerar infraestructura y logística, actualizar incentivos y maquila para atraer inversión real, además de encarar la reforma de la Caja Fiscal como condición de sostenibilidad y credibilidad.

El comercio mundial de carnes enfrentará un escenario de menor dinamismo en 2026, de acuerdo con las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Luego de la recuperación observada en 2024 y 2025, los envíos internacionales de carne bovina y porcina registrarían una contracción, mientras que la carne aviar mantendría una trayectoria expansiva y alcanzaría niveles récord.


SAN ESTANISLAO. Una familia de productores que se dedica al cultivo y comercialización de tomate y locote, asentada en la Calle 1.000 Bertoni de este municipio, desea que este 2026 mejore el precio de los productos y se asegure la venta en el mercado local. Considera que para conseguir el objetivo será fundamental combatir el ingreso de contrabando a nuestro país.

Desde hace 10 años, Paraguay ocupa el primer lugar como mayor exportador de chía en el mundo, cubriendo el 50% de la demanda total. Sohichi Takahashi, presidente de la Cámara Paraguaya Exportadora de Chía (Capachía), conversó con ABC Rural y nos contó que este año el cultivo alcanzó un total de ingresos país por US$ 200 millones, y se espera para el 2026 un 25% de crecimiento en área de cultivo.