10 de marzo de 2026
Mucho antes de que Edward Herman y Noam Chomsky demostraran que quienes controlan los medios y el discurso público controlan la mente y la actuación de la gente en “Manufacturing Consent: The Political Economy of the Mass Media” (1988), la Iglesia católica lo entendió e implementó con la creación de la Sagrada Congregación de la Propagación de la Fe (Propaganda Fide) por el papa Gregorio XV el 6 de enero de 1622, con la bula “Inscrutabili Divinae Providentiae arcano”.


La ley electoral intentó inútilmente establecer períodos dedicados al proselitismo y períodos de veda del mismo en cuanto se refiere a las campañas electorales de los partidos, movimientos o candidaturas personales con miras a elecciones posteriores. De esta manera la ley pretendió preservar la tranquilidad de la población frente a la polución sonora y visual de la propaganda política y electoral y permitir en cambio, en homenaje a la libertad y la democracia, momentos de máxima exposición de la oferta electoral en los cuales, hasta si se quiere, se produce una agresión innecesaria a la sociedad.

Desde hoy los candidatos para las próximas internas partidarias tienen permitido instalar propaganda electoral en la vía pública, aunque hace tiempo ya lo estaban haciendo. El Tribunal Superior de Justicia Electoral aguarda equipos para que las elecciones se desarrollen con regularidad el 18 diciembre.

“Yo envié una nota al Ministerio Público donde le digo que en mi opinión las redes sociales son medios de comunicación”, “La Ley Electoral castiga a los responsables de los medios de comunicación por la violación de los plazos de la propaganda electoral”, expresó el juez Modesto Núñez.