30 de agosto de 2025
El interventor de la Municipalidad de Ciudad del Este, Ramón Ramírez, dejó una deuda de casi G. 30.000 millones, según reportó la intendenta interina, María Ester Portillo (PLRA). La cifra fue divulgada tras el corte administrativo, que revela una larga lista de compromisos impagos, principalmente de sueldos.
CIUDAD DEL ESTE. El interventor de la Municipalidad de Ciudad del Este, Ramón Isidoro Ramírez, se pronunció en conferencia de prensa sobre la filtración de audios que lo involucran y denunció que su oficina fue violentada el jueves, presuntamente para retirar equipos de escucha instalados de forma clandestina. Calificó lo ocurrido como una “estrategia mafiosa” y reafirmó que su dictamen está plenamente documentado y respaldado.
Walter García, diputado por Alto Paraná, se refirió a los audios que implican al interventor de Ciudad del Este en supuestos aprietes y pedidos de regalos. El legislador indicó que esto es algo que estaba cantado y que más allá que se compruebe la veracidad de los audios, el Partido Colorado no suele dar marcha atrás en sus decisiones. “Considero que mañana se le destituye al intendente Miguel Prieto”, sentenció.
Aunque admitió no haber escuchado los polémicos audios filtrados atribuidos al interventor de la Municipalidad de Ciudad del Este, Ramón Ramírez, diputado colorado cartista Alejandro Aguilera insinuó que las grabaciones podrían no ser reales, sino creadas con inteligencia artificial.
El interventor de la Municipalidad de Ciudad del Este, Ramón Ramírez, reaccionó a la filtración de audios de supuestas conversaciones suyas, incluyendo una en la que insinúa que políticos lo presionaban para que “mate” con la intervención al intendente esteño Miguel Prieto. Admitió que hubo presiones de “sectores pro y anti-intervención”, pero afirmó que el trabajo de los interventores estuvo “blindado” de esas influencias.
Este fin de semana, se viralizaron audios que habrían sido captados en la oficina del interventor de Ciudad del Este, que según el mismo fue violentada días atrás. Se evidenciarían conversaciones sospechosas que revelarían supuestos aprietes, solicitud de “regalos” e incluso de una intención de “matar” a nivel técnico a “este monstruo que se llama Miguel Prieto” porque no podían hacerlo a nivel político.