19 de abril de 2026
El presidente Santiago Peña no esperó mucho para firmar y promulgar la ley que establece medidas para la reforma del sistema de jubilaciones y pensiones del sector público, o popularmente conocida como la reforma de la caja fiscal. Esta iniciativa fue fuertemente criticada por varios sectores como el docente.

Desde el Viceministerio de Economía y Finanzas del MEF reconocieron que con los cambios actuales a la ley de la reforma de la Caja Fiscal se llegaría igualmente a un déficit estimado en 1% del producto interno bruto (PIB) para 2030. Además, se estima que en cinco años se necesitaría una nueva reforma de la referida caja.
El Senado aprobó un pálido proyecto de “reforma” de la Caja Fiscal, con lo cual su déficit galopante continuará pesando cada vez más sobre las espaldas de la población. Resta la aprobación de Diputados, pero se da por hecho que se mantendrán los cambios al mínimo, si es que no los relajan todavía más. Gran parte de la culpa recae sobre Santiago Peña, por no animarse a encarar esta difícil reforma cuando debió hacerlo, al inicio de su mandato. A la vez, queda de nuevo demostrado que, con pocas excepciones, los legisladores solo se representan a sí mismos y a pequeños grupos de interés, no al pueblo. El tema de la Caja Fiscal es más simple de lo que quieren hacerlo aparecer. Le ponen muchos nombres, muchas excusas, cínicamente hablan de “sensibilidad social”, pero la realidad es que el 90% de los trabajadores del país, la enorme mayoría de los cuales no tiene acceso a ningún sistema previsional, les financian las jubilaciones de privilegio al 10% restante, que están en el servicio público y perciben ingresos del Estado.

La reforma de la Caja Fiscal que podría tener definición la próxima semana sigue en el foco de las críticas por los “ajustes negociados” y que apenas tendrían un impacto del 40% en el déficit. El exministro de Hacienda Germán Rojas lamentó que no se pudo avanzar en cambios más profundos y que en estas condiciones, solo se está “pateando el problema hacia adelante”

La Cámara de Senadores aprobó ayer el proyecto de reforma de la Caja Fiscal con ajustes que flexibilizaron las condiciones respecto a la versión de Diputados. Expertos lamentan la oportunidad desperdiciada para hacer cambios más profundos.