16 de enero de 2026

En Argentina, el colectivo cyberciruja transforma desechos electrónicos en innovaciones, enfrentando la obsolescencia con un ethos de solidaridad y reutilización. Con 520.000 toneladas de basura electrónica al año, su lucha por la sostenibilidad desafía la narrativa del consumo inmediato.
No conozco un país como el Paraguay que sepa desperdiciar todo lo que se puede aprovechar. Siempre tengo presente que como un buen presente, o regalo, hacen los japoneses unas hermosas muñequitas o geishas con el marlo de maíz. Acá tenía una función específica que dejó de usarse al fondo y a la derecha. Ni siquiera se procura que ese marlo vuelva al campo como un buen abono orgánico que fertilice el suelo degradado.

Desde el punto de vista ambiental, la reutilización es una tarea que demanda más esfuerzo, pero vale la pena, porque, además de ser educativo, ayuda a crear una cultura de la limpieza. Reutilizar significa volver a utilizar algo, generalmente con una función distinta a la que tenía originariamente. El paso previo a la reutilización es la clasificación o separación.

