30 de enero de 2026

En la cima de una azotea improvisada, una silla de plástico blanca, un turista que sonríe a cámara y un dron que se eleva lentamente hasta revelar un mar de casas apretadas sobre la montaña. Al fondo, el océano Atlántico, los edificios de São Conrado y la silueta inconfundible de Río de Janeiro. Ese es el “video con dron desde una silla” en la Favela Rocinha que se ha vuelto objeto de deseo de viajeros y creadores de contenido en 2026.

RÍO DE JANEIRO. Cientos de fieles de las religiones afrobrasileñas se reunieron este lunes en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, para entregar ofrendas a Iemanjá, considerada la madre de los orishas, soberana de las aguas y protectora de los navegantes.

Río de Janeiro se vende al mundo como postal de lujo: playas icónicas, cocteles junto al mar y noches que terminan al amanecer. Pero en el fondo, la ciudad que vio nacer la Bossa Nova puede ser sorprendentemente accesible para quien sepa escuchar su ritmo suave: el de los puestos de comida callejera, las rodas de samba en la calle y los atardeceres gratuitos sobre el Atlántico.

Un fenómeno botánico singular está cautivando Río de Janeiro: palmeras talipot, traídas por Roberto Burle Marx, florecen por única vez a sus 65 años, marcando el fin de su ciclo vital y atrayendo a curiosos de todo el mundo.


RÍO DE JANEIRO. El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, que hace exactamente una semana comenzó a cumplir su condena a 27 años y tres meses de prisión por golpismo, tendrá que permanecer en cárcel en régimen cerrado al menos siete años y medio, según cálculos divulgados este martes por la Justicia.