28 de marzo de 2026

El gasto en salarios de la Administración Central ha registrado un incremento sostenido, tanto en términos absolutos como en relación al Producto Interno Bruto (PIB). De acuerdo con datos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), entre 2014 y 2024, la remuneración a los funcionarios públicos pasó de G. 12,131 billones a unos G. 21,993 billones, lo que representó un crecimiento del 81,3% o aproximadamente G. 9,862 billones (unos US$ 1.240,5 millones al tipo de cambio promedio de 2025).


La justificada intervención de la Municipalidad de Asunción “por grave irregularidad en la ejecución del Presupuesto o en la administración de sus bienes, previo dictamen de la Contraloría General de la República”, debe servir tanto para deslindar responsabilidades en el presunto desvió de los fondos previstos para obras de infraestructura, como para realizar un saneamiento administrativo que reduzca el costo de mantener a más de 9.000 funcionarios, contratados y jornaleros, de los cuales unos 1.800 ingresaron bajo el desgobierno de Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR, cartista). El desvío de una gran parte de los recursos hacia gastos corrientes habría servido también para abonar salarios. El interventor aseguró que se interiorizará de quiénes cobran, de qué tareas realizan y de dónde lo hacen. Enhorabuena!!!
La crisis financiera de la Municipalidad es tal que ya no puede abonar con puntualidad e íntegramente los salarios de la clientela política allí instalada, ni siquiera pidiendo préstamos para saldar deudas o desviando fondos previstos para obras de infraestructura, obtenidos mediante la emisión de bonos que ya conllevan el pago de intereses moratorios. Si a ello se agrega una deuda de 32.000 millones de guaraníes con la Caja de Jubilaciones y Pensiones del Personal Municipal –heredada de administraciones anteriores y de la suya propia– y la inminente intervención de la Comuna, resulta que el intendente Óscar “Nenecho” Rodríguez (ANR, cartista) está agudizando una debacle, con la complicidad de una mayoría de concejales. Urge el saneamiento de la Municipalidad quebrada. Mientras ello esté pendiente, será ilusorio esperar que los asuncenos habiten en una ciudad más acogedora.