5 de abril de 2026

Esta semana se cumplieron 12 años del secuestro de Arlan Fick Bremm, en un ataque del grupo terrorista Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) en el que fue asesinado un militar del Ejército Paraguayo (EP) y un cazador que estaba en el lugar equivocado, aunque la banda armada también perdió esa noche a dos de sus miembros que habían sido reclutados cuando aún eran niños.

CURUGUATY. El comandante del Batallón de Inteligencia Militar informó que no hay avances significativos en la investigación del secuestro de Almir De Brum, ocurrido el pasado 21 de febrero en la colonia Yerutí, zona limítrofe entre los departamentos de Caaguazú y Canindeyú. Almir De Brum (32) habría sido interceptado por un grupo criminal mientras realizaba trabajos de cosecha de granos en la zona.

Antes de viajar para una conferencia sobre lucha contra el crimen organizado convocada por Estados Unidos, el ministro de Defensa Nacional dijo que están en curso trabajos de inteligencia “intensísimos” para hallar a Almir de Brum, colono secuestrado el pasado 20 de febrero en Canindeyú, pero no ofreció más detalles. Confirmó que aún no ha habido contacto con los secuestradores.
El secuestro de Almir de Brum, ocurrido el 21 de febrero de 2026 en la zona rural entre Canindeyú y Caaguazú, no es solo un crimen más en la larga lista de acciones del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Es un síntoma alarmante de algo mucho más profundo y peligroso: la normalización del terror en nuestra sociedad.

El ministro de Defensa Nacional admitió que aún no hay novedades relacionadas al secuestro del colono Almir de Brum, ocurrido el pasado viernes en Canindeyú. Las autoridades aún no han confirmado oficialmente que el hecho haya sido perpetrado por el grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo, aunque el ministro dijo que “todo apunta” a esa hipótesis.

El general Alberto Gaona, comandante del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), confirmó que las fuerzas de seguridad tomaron distancia de la zona de conflicto a pedido de la familia. Mientras, la inteligencia militar trabaja en la “trazabilidad” de los captores.