Cada uno de nosotros somos únicos en cuanto a características físicas, gustos, habilidades, entre otros, pero también pertenecemos a un grupo en el que las diferencias son respetadas.
El destino del ser humano es incrementar sus capacidades como “cíborgs” con los muchos dispositivos tecnológicos que ya ofrece la Ciencia, asegura Kevin Warwick, investigador y catedrático de robótica, que advierte de la inminente supremacía de las máquinas.
El deseo más intenso del ser humano es ser feliz y procura realizarlo por variados caminos. Las falsas alternativas rondan peligrosamente al corazón humano y no hay que dejarse engatusar por el brillo de las vanidades o aplauso de los aduladores.