13 de enero de 2026

Cuando hace mucho calor se hace difícil dormir, cuesta concentrarse y el humor cambia. El deseo sexual tampoco se escapa de estos efectos. El clima influye en la libido más de lo que solemos admitir, y entenderlo puede ayudar a mejorar la vida sexual en lugar de sufrirla.

Cuando una relación entra en piloto automático o atraviesa una crisis, muchos piensan en viajar “para despejar la mente”. Pero en los últimos años ha surgido una tendencia más precisa: elegir destinos pensados específicamente para trabajar la relación, ya sea para reavivar la pasión, mejorar la comunicación o enfrentar un conflicto profundo. ¿Cuáles son los sitios ideales para esto?


La idea de que el deseo sexual “se apaga” después de los 40 sigue muy presente en el imaginario colectivo. Sin embargo, médicos, sexólogos y psicólogos coinciden: la vida sexual no solo no termina, sino que puede volverse más plena y consciente. ¿Cómo?

Mientras los árboles se llenan de luces y las listas de regalos se acumulan, hay un tema que rara vez entra en la conversación navideña: el deseo sexual. Las Fiestas suelen venir cargadas de mandatos familiares, balances de fin de año y cierto cansancio colectivo. Pero también pueden ser una oportunidad para revisar cómo se vive la intimidad en pareja y qué hábitos vale la pena sumar —o dejar atrás— antes de brindar.

En las últimas décadas, la neurociencia ha entrado en casi todos los rincones de la vida cotidiana: desde cómo trabajamos hasta cómo dormimos. Ahora, una línea de investigación cada vez más citada apunta a un ámbito delicado: el consumo de contenidos sexuales.