6 de febrero de 2026

La ciencia lleva años repitiéndolo: el intestino no es solo un tubo que digiere. Es un complejo entramado de neuronas, bacterias y hormonas capaz de influir en el estado de ánimo, el sistema inmunitario e incluso en la calidad del sueño. De ahí el apodo de “segundo cerebro”. Y una parte clave de su bienestar se decide a primera hora del día.