16 de febrero de 2026
El Instituto de Previsión Social (IPS) justificó la drástica diferencia de precios comparada con una licitación idéntica del Ministerio de Salud para el servicio de compra y lavado de sábanas –por G. 160.000 millones (US$ 23 millones)– alegando gastos de logística. Sin embargo, el comparativo de documentos de ambos llamados demuestra, de forma contundente, variaciones de hasta el 90% en un mismo lote y para un mismo hospital, sin arrojar claridad acerca del supuesto flete.
El sobrecosto, que terminará pagando la ciudadanía en el gasoil común “gracias” al decreto monopólico que firmó Horacio Cartes para salvar el festín en Petropar, ascenderá a unos US$ 20.640.000 al año, mientras que en la nafta económica el pueblo pagará un sobreprecio de casi US$ 16 millones al año. Al eliminar el 50% de la competencia en el sector combustible, el más perjudicado es el consumidor final, ya que el decreto que favorece a Petropar prohíbe vender más barato en ambos combustibles, en detrimento de la gente.