17 de marzo de 2026
En la última década, el subsidio al transporte público de pasajeros del área metropolitana de Asunción tuvo un aumento de 1.846%, pasando de 20.707 millones de guaraníes en 2015 a 402.980 millones el año pasado. Esa prestación es financiada por los contribuyentes de todo el país, no solamente por los de Asunción, es decir, también por quienes, en su inmensa mayoría, no se ven forzados a desplazarse en buses maltrechos ni a soportar “reguladas” periódicas. Gracias al dinero público, quienes deben soportar esas molestias pagan una tarifa de 2.300 guaraníes y una de 3.400, en los buses convencionales y con aire acondicionado, respectivamente. Según datos oficiales, si la subvención no existiera, el costo del pasaje llegaría hoy a 4.704 guaraníes en el primer caso y a 6.041 en el segundo, pero este problema de los asuncenos no debería trasladarse sobre los hombros de quienes ni siquiera tienen transporte público en sus localidades.


Representantes de tres empresas permisionarias de transporte de pasajeros de Asunción emitieron un comunicado en el que exigen un reajuste de G. 600 para poder sostener el servicio. De no realizarse el ajuste, advierten con el cese total de actividades. La empresa La Unión S.R.L. suspendió recientemente el servicio de la Línea 16-2, dejando sin transporte a cientos de pasajeros.

La mesa directiva de la Cámara de Diputados incluyó para el martes 18 en la sesión ordinaria el controvertido proyecto de “reforma del transporte público” planteado por el Gobierno. Los choferes estaban en “pie de guerra” porque consideraron que se violentaban sus derechos laborales. Hasta ahora no hay dictámenes para eventuales modificaciones.

La empresa La Unión S.R.L. suspendió el servicio de la Línea 16-2, que conectaba Tacumbú hasta Loma Pytã y atravesaba toda la capital. La medida deja a cientos de pasajeros sin transporte. Según el concejal Callizo, esta situación era algo que la Municipalidad ya sabía y “Nenecho” no tomó las medidas para mejorar el servicio.

El análisis por las fuentes de financiamiento del grupo 878 “Transferencia: Aportes o subsidios al transporte público colectivo y otros sectores”, del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), revela una transformación significativa en la composición del gasto público destinado a este rubro en la última década. Conforme con estadísticas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) entre 2015 y 2024 se observa un desplazamiento progresivo del financiamiento con Recursos del Tesoro (Fuente 10) hacia fuentes provenientes del Crédito Público (Fuente 20), especialmente a partir del año 2021. Sin registros de Recursos Institucionales (Fuente 30).

La baja del precio internacional del petróleo podría convertirse en una oportunidad estratégica para los países en desarrollo. De acuerdo con el Banco Mundial (BM), esta coyuntura ofrece un margen para revisar la estructura de subsidios a los combustibles y al transporte, eliminándolos gradualmente y reasignando esos fondos hacia inversiones que potencien el crecimiento a largo plazo. La institución recomienda que los gobiernos redirijan los recursos fiscales liberados hacia infraestructura, educación y salud, sectores que fortalecen la productividad y la generación de empleos formales.