1 de marzo de 2026

La campaña coordinada de destrucción de las comunidades no árabes dentro y alrededor de la ciudad de Al Fasher, en la región sudanesa de Darfur, llevada a cabo por las rebeldes Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), presenta “signos que apuntan hacia un genocidio”, concluyó este jueves un informe de la misión independiente de la ONU en el país.

El alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, reclamó hoy “la plena atención del mundo para el sufrimiento que padece el pueblo de Sudán, sumido en una guerra interna desde hace casi dos años y medio, y donde “miles han muerto este año” por la violencia armada.

Los vecinos de Tarsin, una aldea del oeste de Sudán que a principios de esta semana fue arrasada por un deslizamiento de tierra que se calcula sepultó a unas mil personas, han logrado recuperar 375 cadáveres bajo el fango en medio de las dificultades de acceso para las agencias humanitarias.

El papa León XIV pidió este miércoles a la comunidad internacional pasillos humanitarios para detener la catástrofe humanitaria en Sudán, sobre todo tras el derrumbe que ha causado al menos un millar de muertos, en un llamamiento tras la audiencia general celebrada en la plaza de San Pedro.

Las autoridades sudanesas han retirado 3.800 cadáveres de calles y viviendas desde la liberación del estado de Jartum el pasado 20 mayo, y han sido enterrados en los cementerios estatales, informaron este domingo fuentes oficiales.

Alrededor de 300 civiles, entre ellos 15 mujeres y 21 niños, fueron asesinados en los últimos días por el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) en Nahud, en el estado de Kordofán Occidental y adyacente a la región occidental sudanesa de Darfur, informó este sábado una organización gubernamental.