4 de abril de 2025
Pese a tener orígenes y causas diferentes, el conflicto en Sudán del Sur y la guerra en el vecino Sudán se están entrelazando cada vez más, lo que pone de manifiesto una volatilidad en esta región del este de África que, con la intervención de actores externos, amenaza con derivar en una crisis regional.
Redacción Internacional, 21 nov (EFE).- Las órdenes de detención dictadas el jueves contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su exministro de Defensa Yoav Gallant por la Corte Penal Internacional (CPI) se suman a las de otros líderes, como el presidente ruso, Vladimir Putin, y el expresidente de Sudán Omar al Bashir.
Mohamed Suliman tuvo que huir con lo puesto de su aldea en el estado de Al Yazira, en el centro-este de Sudán, después de que las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) entraran armadas hasta los dientes y la arrasaran por completo, en una nueva oleada de violencia sin precedentes que ha provocado la destrucción de 120 poblaciones de la zona en tan solo unas semanas.
JARTUM. Al menos 12 personas murieron y otras más de 30 resultaron heridas durante el asedio del grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) de la ciudad de Al Hilaliya, en el estado de Al Yazira, en el centro-este de Sudán y donde la formación armada ha intensificado sus ataques en las últimas semanas.
La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) informó este jueves que 124 personas han muerto y unas 119.400 han sido desplazadas en zonas próximas a Al Yezira (este de Sudán) debido a la “ola de violencia armada y ataques” desatada durante los últimos 10 días.
Médicos sin Fronteras (MSF) denunció este martes “el fracaso estrepitoso” de la respuesta humanitaria internacional en la guerra civil sudanesa cuando se cumplen 500 días del inicio del conflicto entre el Ejército de Sudán y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR).