8 de febrero de 2026

En la entrada de un pequeño comercio en Tokio, una gata tricolor mueve la pata en un gesto interminable, como si saludara a cada cliente. No es de porcelana, aunque recuerde al célebre maneki-neko. Es un Japanese Bobtail, la raza felina que, desde hace siglos, encarna para muchos japoneses algo más que compañía: un auténtico talismán viviente.
MIAMI. El cáncer obedece a menudo a una “mala suerte” del paciente, por mutaciones aleatorias que se producen en el proceso de división de las células, y no tanto a causas genéticas o a un entorno desfavorable, afirmaron investigadores estadounidenses.
