2 de febrero de 2026

Entre selva, arena dorada y atardeceres casi hipnóticos, Santa Teresa se ganó un lugar en el mapa del surf mundial. En la costa oeste de la Península de Nicoya, sobre el Pacífico de Costa Rica, este antiguo pueblo de pescadores se convirtió en refugio de viajeros que llegan con una misma idea en mente: subirse por primera vez a una tabla y dejar que la ola haga el resto.


