5 de febrero de 2026

En tiempos de inteligencia artificial generativa, coches autónomos y diagnósticos médicos asistidos por software, una vieja fórmula del siglo XVIII se ha convertido en protagonista silenciosa: el teorema de Bayes. Detrás de muchas decisiones algorítmicas —desde qué noticia ves primero hasta qué transacción bancaria se bloquea— se esconde esta regla matemática para actualizar creencias cuando aparece nueva información.