4 de marzo de 2026

La categoría 1 reúne a los deudores con adecuada solvencia, capacidad de generar excedentes, cumplimiento regular de sus obligaciones e información patrimonial actualizada. Se trata de créditos que el regulador considera plenamente recuperables y que sostienen la base sólida del sistema. En el otro extremo, la categoría 6 agrupa los préstamos catalogados como irrecuperables, vinculados a clientes con actividad severamente deteriorada, atrasos prolongados, procesos judiciales sin perspectivas de cobro o incluso dificultades para su localización.