28 de enero de 2026

El Festival Internacional Goitacá de Cine, que se realiza en el estado brasileño de Río de Janeiro, abrió una convocatoria de cortometrajes y largometrajes para su segunda edición. Su director, Fernando Sousa, conversó con ABC acerca de este evento y del presente del cine brasileño.

La senadora Celeste Amarilla (PLRA) se mostró a favor de elevar la edad de jubilación, argumentando que la población hoy vive más años y con una mejor calidad de vida, lo que hace insostenible jubilarse cada vez más temprano con menos años de aporte.
En relación a la situación de la Caja Fiscal y la necesidad de subsanar las distorsiones y deficiencias del actual sistema previsional, se han difundido como base a la discusión revisora diversos análisis y criterios de naturaleza económica, financiera y actuarial, centrados principalmente en el déficit estructural y la sostenibilidad del régimen. Sin perjuicio de la relevancia de dichos enfoques como sustento técnico al proceso de reforma, resulta ineludible atender a los fundamentos jurídicos que justifican y contienen tales procesos a fin de lograr los ajustes que se demandan sin contrariar el ordenamiento constitucional. Ello, anclados a una discusión clásica del Derecho Administrativo: la distinción en derechos adquiridos y derechos en expectativa.
En la tarde del 19 de enero, cuatro asaltantes bien armados, dotados de chalecos antibalas y placas policiales, se llevaron de un motel luqueño 600.000 dólares, con los que presuntamente un ciudadano japonés iba a concluir la compra de un inmueble del dueño del lugar. Tres de los autores del golpe, ya identificados, cuentan con antecedentes penales. En la madrugada de anteayer, un empresario pakistaní-peruano fue asesinado a cuchilladas cuando dos jóvenes asaltaron una casa quinta de Capiatá. En la madrugada de ayer, un contador, que ya había sido atracado hace cuatro años, murió en su casa de Fernando de la Mora, tras un tiroteo con cuatro asaltantes, uno de los cuales también cayó abatido. Este último, Emerson Ruiz Costa (“Pingüi”), de apenas 20 años, tenía nada menos que siete procesos abiertos, pero él seguía en libertad. Algún responsable del Poder Judicial debería explicar tanta deferencia o negligencia con alguien tan peligroso como él, según las propias autoridades.