27 de febrero de 2026

Cancún (México), 26 feb (EFE).- El Caribe mexicano, el principal destino turístico del país, muestra tranquilidad a pesar de los temores por la reciente ola de violencia en el país tras la muerte de El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y sus posibles efectos sobre los viajes cuando se prepara para la Semana Santa, indicaron este jueves autoridades y turistas en la zona.
Las playas del río Tebicuary, en los distritos de Caapucú y María Antonia, se presentan como una alternativa de diversión para realizar turismo interno el fin de semana largo. Entre la variedad de opciones turísticas que ofrece el noveno departamento, destacan los paseos en canoa, cachiveo o lancha, ideales para disfrutar en familia o con amigos y relajarse en contacto con la naturaleza.

En este primer fin de semana largo de 2026, Misiones, ubicada al sur del país, se presenta como el destino ideal para disfrutar del turismo interno. Sus playas, bañadas por el sol, arenas doradas y variadas opciones de recreación prometen una escapada inolvidable. Además, los visitantes podrán sumergirse en la riqueza histórica y cultural de las reducciones jesuíticas guaraníes, admirando su valioso arte sacro y conociendo un legado único que combina historia y belleza.

El feriado largo se presenta como la oportunidad ideal para cortar con la rutina y apostar al turismo interno, con propuestas que combinan descanso, adrenalina y paisajes únicos en destinos cercanos como Caacupé, San Bernardino y Tobatí.
AYOLAS. Este viernes 27 iniciará el primer fin de semana largo del 2026. El presidente de la República, Santiago Peña, mediante el Decreto Nº 5508, trasladó el feriado del 1 de marzo —fecha en la que se recuerda el Día de los Héroes— al lunes 2. Esta decisión representa una oportunidad para que las familias disfruten del turismo interno y descubran nuevos destinos dentro del país. Al planificar qué rumbo tomar, Ayolas, a unos 305 kilómetros de Asunción, surge como una opción atractiva para los viajeros.

El Salvador experimenta un auge turístico sin precedentes, con 4,1 millones de visitantes el año pasado. La intensa ofensiva contra la violencia y el carismático liderazgo de Nayib Bukele, el “dictador cool”, transforman El Tunco en un destino atractivo, a pesar de las críticas internacionales.