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¿Cómo arrancamos el 2025 con la exportación de carne bovina?
Arrancamos muy bien. Dos primeros meses con una faena y exportación importante (US$ 339 millones de dólares), superando bastante a otros años, gracias a la gran cantidad de animales entregados. Por otro lado, también tuvimos mercados muy demandantes como Chile, Taiwán, EE.UU. y Canadá, lo que fue bien aprovechado.
¿La decisión de China de parar la compra a frigoríficos de Brasil, Argentina y Uruguay puede afectar?
Justamente ahora se están presentando algunas variables que podrían conspirar con la situación de ventas. China cerró las puertas, lo que rápidamente se siente en los mercados. Esta cantidad de carne de nuestros vecinos indudablemente va a presionar hacia la baja.
Por otro lado, Brasil estaría teniendo una sobreoferta de carne para este año, por tanto, conociendo a los empresarios brasileros, cuando tienen una sobreoferta, atropellan, bajan los precios y los mercados compradores se dejan llevar por esta situación, y nos afecta directamente.
¿Qué pasa si hay contratos de por medio con países que compran a Paraguay?
En cuanto a los contratos es importante entender que son mensuales. Por ejemplo, desde la quincena de marzo hasta fin de marzo se vende el volumen producido, eso normalmente se respeta, pero se negocian mensualmente los precios. En palabras simples, Brasil tiene exceso de carne y una vez más irá a presionar a nuestro principal mercado, que es Chile, con precios bajos.
Eso va a tener repercusión en las negociaciones de la segunda quincena de marzo. Lastimosamente tenemos que ajustarnos y bajar los precios para que las plantas operen con normalidad, esto directamente nos afecta a nosotros, porque debemos bajar nuestros precios para el productor.
¿Nuestros precios dependen del mercado brasilero?
Lastimosamente dependemos mucho del mercado brasilero. El año pasado tuvieron una sobreoferta con precio de compra muy bajo, y eso le dio la posibilidad de vender bajo. Eso cambió en octubre pasado. En Brasil subieron los precios y, por efecto, en nuestro país también ocurrió lo mismo, pero es difícil que se mantenga, porque el mercado de Brasil está previendo una gran producción de animales. Argentina no es generalmente nuestro competidor directo, pues trabaja más con China y la Unión Europea.
¿Preocupa que el hato ganadero paraguayo siga bajando o se estanque?
Totalmente, porque seguimos abriendo mercados, seguimos buscando opciones y los precios hoy están bien en comparación con los países vecinos. Somos conscientes de que hay casi 4 años de sequía, pero creemos que se debe trabajar en esto, muchas veces los productores hablan del tema precio, pero se debe reconocer que falta eficiencia en el tema producción de terneros, desmamantes, o podríamos tener una producción más intensiva.
Es cuestión de analizar, en lugar de desmamantar 40 terneros por cada 100 vacas, debemos subir a 70 terneros por cada 100 vacas y el impacto será diferente. Eso debemos sentarnos a analizar, y no solamente llorar por el precio, que es una variable válida, pero no la única.

¿Nuestra calidad de carne debe mejorar para lograr mejor precio, o está bien?
Siempre se puede mejorar. Es sabido que el Angus o el Hereford puro tienen más calidad de carne por su mayor infiltración de grasa, eso lo vemos en el producto de Uruguay y Argentina, y es reconocido a nivel mundial.
Nosotros mejoramos en los últimos 15 a 20 años al trabajar con cruzas de razas europeas (Angus-Hereford, y otras razas) y con las razas índicas (Nelore-Brahman). Creemos que vamos creciendo, no llegamos a la calidad de Argentina y Uruguay, pero estamos por encima de Brasil.
¿Paraguay está aprovechando el nicho de carne orgánica?
Hay ciertos nichos de mercados que Paraguay está atendiendo, por ejemplo en Suiza. El problema es que todos quieren la carne verde, orgánica o totalmente a pasto, pero nadie quiere pagar. Para los productores, y para la planta frigorífica, se genera un costo diferente y los importadores no están dispuestos a pagar ese sobrecosto. Hay interés, pero no un deseo por pagar más.
¿Hay un pago diferenciado por el tipo de animal que los productores entregan?
Sí, es totalmente diferente un animal joven y un animal viejo. También últimamente hemos implementado lo que es un pago diferenciado por los animales que vienen de Feed Loot o confinamiento, porque son animales muy jóvenes, precoces y se logra una buena cobertura e infiltración de grasa, que es demandada por los clientes, que están dispuestos a pagar. Nosotros pagamos una bonificación por eso.

Sobre la vacunación contra la aftosa, ¿colgar la jeringa ayudará a abrir más mercados o a vender mejor nuestra carne?
Es una cosa que se debería analizar. Realmente hay cierta presión de los mercados y estimo que Paraguay tomó la decisión correcta al esperar, seguir vacunando y mirar la experiencia de Brasil y Bolivia, y si su caso es un éxito, va a ser difícil seguir con la vacunación. Creo que eso no es problema, ya que la OMSA tiene protocolos y metodologías para lidiar ante brotes de aftosa y Senacsa ha mejorado enormemente.
¿Resultados del viaje a Taiwán?
Hay un interés creciente de muchos países asiáticos, porque la mayoría depende de la carne de Estados Unidos, que cada vez se vende a más alto precio. En Taiwán nos reunimos con un empresario importante del Japón para que nos conozcan y degustaron la carne paraguaya.
Nos reunimos con más importadores de Taiwán y actualmente estamos conversando con Singapur, Filipinas y Corea del Sur. Creemos que los dos primeros serán habilitados próximamente, Corea posiblemente tardará un año y medio y Japón un poco más.
De México estamos esperando que llegue una última auditoría, creemos que este año saldría la habilitación. Por tanto, Singapur, Filipinas y México están cerca de probar carne paraguaya.
¿Perspectivas para el 2025?
Nuestras proyecciones hablan de que no habrá mucho cambio en el volumen de producción en relación al año pasado. Estamos condicionados por el hato ganadero nacional que se mantiene, aunque en enero y febrero faenamos mucho, en algún momento va a bajar.
Hablamos de una faena de 2 millones al año, esperamos que el valor promedio de exportación sea mejor que el del año pasado, principalmente porque Brasil puede mejorar también. Creemos que podría crecer en un 5% el valor de tonelada exportada, eso nos permitiría pagar mejor a los productores.