5 de febrero de 2026

Al salir del gimnasio, muchas personas no solo se sienten más ligeras o liberadas de estrés. También se perciben más atractivas, seguras y, con frecuencia, con mayor deseo sexual. No es una impresión aislada: detrás de esa especie de “subidón” después de entrenar hay una combinación de mecanismos hormonales, neurológicos y psicológicos que la ciencia lleva años intentando descifrar.