16 de enero de 2026

ASUNCIÓN - Lidia Cabrera rompe en llanto al recordar el peor momento de su vida, cuando las fuerzas del dictador paraguayo Alfredo Stroessner (1954-1989) la pusieron tras las rejas junto a su esposo, el luchador social Sotero Franco, y la separaron de sus hijas de 1 y 3 años.


“No puede haber fronteras para la impunidad cuando no los hay para aquellos que perpetran hechos contra la humanidad, como es el caso de la Operación Cóndor”, manifestó ayer el exjuez español Baltasar Garzón, en el panel debate sobre “Operación Cóndor y la judicialización de la causa”, realizado en el salón auditorio de la Corte Suprema.


En el extenso alegato del juicio a la Operación Cóndor también se hace referencia a Paraguay. Menciona los hallazgos del Archivo del Terror así como las recomendaciones de la Comisión de Verdad y Justicia, y que no tuvieron como consecuencia la apertura de investigaciones judiciales penales para juicios sobre violaciones de derechos humanos y la recuperación de bienes malhabidos, identificados en ese informe que trabajó entre los años 2004 y 2008.