Olor a gol

“Estamos comprando pupitres que en eBay valen 30, a 94, algo no cierra”. La frase de una justificada duda sobre el precio que pagará Itaipú por pupitres chinos no proviene de un opositor, un periodista, un activista social o algún analista independiente.

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Es la sospecha explicitada el jueves pasado en la 730AM por el senador oficialista Gustavo Leite, quien también fue ministro de Industria y Comercio durante el gobierno del expresidente Cartes.

Leite analizaba así el proceso de compra que lleva adelante el gobierno, con dinero de Itaipú, para adquirir casi 329.000 pupitres chinos por más de 248 mil millones de guaraníes.

Es que el proceso en sí está plagado de sospechas y tufo de negociado, lo que ya llevó al ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, también consejero de Itaipú, a aclarar que ni él ni el ministerio participaron del proceso de análisis y adquisición de estos muebles escolares.

Giménez también intentó despegarse del proceso asegurando que no comparte la decisión de esta adjudicación, porque hubiese deseado que industriales paraguayos sean los fabricantes de estos pupitres.

Son dos los temas centrales que se objetan: el no haber destinado este enorme monto de inversión a estimular la industria maderera y metalúrgica nacional, y el precio que será pagado por los pupitres chinos.

En lo que se refiere a la participación de la industria nacional, el Centro Industrial y Metalúrgico del Paraguay y la Cámara Paraguaya del Acero cuestionan que el pliego de bases y condiciones haya limitado la participación de las empresas paraguayas.

Si de tiempo para fabricar los muebles se trata, ya en enero del año pasado se habían solicitado los muebles con las especificaciones y en mayo se agregaron algunas modificaciones para una licitación que fue llamada en agosto pero que decidieron suspender para hacer ajustes en algunas especificaciones técnicas.

El 29 de noviembre del año pasado se reinició el proceso publicando la licitación.

Pero, oh sorpresa, como si hubiese contratado los servicios de algún vidente, la empresa Kamamya S.A. de un ciudadano chino llamado Long Jiang, ya había adquirido OCHO DÍAS ANTES, la cantidad exacta de 16.650 estructuras metálicas, que según la licitación difundida OCHO DÍAS DESPUÉS, debía ser entregada como primera partida.

La visionaria empresa tampoco estaba registrada para la venta de muebles, ya que se dedicaba a la venta de edredones, fundas de cama, frazadas, sábanas y otros artículos similares, y recién fue habilitada en diciembre, doce días después de la apertura de la licitación.

Todo es tan sospechoso que este diario publicó que el propietario de la empresa tuvo dos cédulas paraguayas con datos distintos, en una se llama Aaron Bruno Jiang con fecha de nacimiento 22 de octubre de 1979 en San Carlos, en la otra tiene ocho años más, figurando como Long Jiang, nacido un 4 de setiembre de 1971 en la localidad china de Zhejiang.

Pero no acaba aquí, la empresa también declaró ante aduanas que por cada pupitre pagó solo 15 dólares, la DNIT los valuó en 30 e Itaipú terminará pagando 94.

Quizás por eso Leite ya le pidió al presidente Peña que habla de que esto es producto de la envidia y el revanchismo, que haga un giro de autoridad y deje sin efecto esta licitación que tiene “olor por todos lados” al decir del propio senador oficialista.

Definitivamente, con los pupitres chinos de oro, no estamos ante una clase de soberanía y patriotismo, ni de correcta inversión del dinero que pertenece al pueblo paraguayo.

guille@abc.com.py

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