14 de enero de 2026

Hay días en que el clima decide por nosotros: la lluvia cae, el cielo se apaga y la ciudad baja un cambio. Para muchos, es el escenario perfecto para abrir un libro, concentrarse en una tarea pendiente o, simplemente, dejar que la cabeza descanse. No es casualidad: el sonido constante del agua tiene un efecto real en el cerebro.

La pésima calidad del sonido durante el novenario en honor a la Virgen de los Milagros de Caacupé, y que se percibió con mayor fuerza durante las celebraciones eucarísticas del 7 y 8 de diciembre, generó quejas de los devotos presentes así como de periodistas de radio y de televisión.


